En el proyecto original, este sector fue concebido como un espacio abierto y accesible desde la vereda, articulando la circulación entre las calles 9 y 10. Su diseño proponía un anfiteatro cubierto destinado a espectáculos al aire libre y, al mismo tiempo, una vía alternativa de ingreso del público al edificio. Posteriormente, el área fue cerrada mediante puertas vidriadas con el objetivo de ampliar sus posibilidades de uso, permitiendo la realización de muestras plásticas, exposiciones y diversos eventos en conexión directa con el exterior.